Soy esa chica imperfecta obsesionada con la perfección y con el orden; Cada cosa tiene un sitio y siempre hay un sitio para cada cosa. pero por mucho que desee esa perfección, mi vida no es perfecta, no soy perfecta pero nunca dejaré de intentar serlo, porque, aunque no lo logre, sé que podré alcanzar algo parecido, podré alcanzar algo parecido a la perfección.Soy esa chica a la que una vez se le calló su propio mundo encima, la que vio destruido todo eso por lo que había luchada, la que vio como se derrumbaba todo lo que había querido, esa chica que un día se vio hecha cenizas y su mundo junto a ella. Soy esa chica que vive en una caída constante, que no hace nada más que absurdos esfuerzos por seguir adelante pero que, irremediablemente, vuelve a caer y cada día es peor que el anterior. Pero, ¿de que sirve lamentarse? ¿me va a servir de algo? creo que no.
¡Ya está bien! ¡ya está bien de lamentarse! ¡hoy es el día! hoy es el día de empezar otra vez, el día en que aceptaré mis obsesiones, el día en que me olvidaré de mi limitaciones, porque si yo no creo en mi quién lo va hacer. Es hora de cambiar y luchar, pero luchar de verdad, luchar por ese sueño, luchar con conseguirlo, luchar por lo que de verdad quiero y necesito.
"Tengo mil y una cicatrices marcadas en mi piel, cicatrices que no se van a ir nunca pero que tampoco quiero que lo haga. Esas cicetrices son muestras de que todo eso sucedió, son la muestra de que no fue una pesadilla, son lo que me recuerda que si salí de eso, saldré de todo."
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