Raton

lunes, 30 de mayo de 2011

El verano de cuarto a primero fue uno de los mejores veranos de todos, lastima que cuando llegara primero de bachiller todo fuera a cambiar. Para explicar lo que me ha pasado este año, tendré la necesidad de usas más de una entrada, hasta llegar hasta el día de hoy, si me alego mucho lo siento.

Primero de bachiller.

   El verano ya había acabado y ahora tocaba empezar un curso nuevo. Me espera un curso de buenas notas, amigos nuevos, no sé, que todo fuera mas o menos como en el otro cole, encajar más o menos con todos y no ser el desastre de año que ha sido.

   Llegué a un cole nuevo, con gente nueva en la que no conocía nadie. La única persona que conocía iba a otra clase, así que me embarqué en la aventura y estuve yo sola toda un curso entero. Creo que no encajé con ellos porque son demasiados distintos a mi, nuestras ideas eran distintas, nuestra forma de ver el mundo era diferente. Con las únicas personas que encajé, que fui capaz de mostrarme tal y como soy, fue con dos chavalas de mi clase de psicología, me sentía bien con ellas, después de un largo día "apartada" por fin me sentía recogida en un grupo.

  A principio de curso, mis amigas y yo cogimos un local en su barrio, entonces a las tardes después de hacer los deberes iba al local, necesitaba sentirme ajusto con gente, necesitaba sentirme una más del grupo. La verdad es que con los chicos que cogimos el local encajé muy bien, no me costó nada llevarme bien ellos. Por segunda vez en mi vida pensé que las cosas iban a cambiar y por fin iba a encajar con alguien de verdad. Incluso había un chico que me atraía. Toda mi vida empezaba a coger forma otra vez, lastima que todo eso acaba pronto y las cosas dieran un giro inesperado.



Por fin había conseguido ser yo misma sin que importara lo que demás dijeran. ¡Era yo y mi estilo!

  

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